Con una historia de más de 170 años, esta fábrica ubicada en el barrio donostierra de Añorga propició la evolución y el auge de la zona, gracias al firme compromiso que mostró desde sus comienzos con el entorno y sus habitantes, para los que construyó una completa colonia industrial con servicios como escuela, dispensario, economato, espacios deportivos, iglesia, etc.
En sus inicios la fábrica revolucionó el panorama industrial de la zona produciendo cemento natural con un molino de agua y, tras una remodelación y modernización de las instalaciones, fue pionera en la elaboración de cemento Portland, con el que se construyó gran parte de lo que hoy conocemos como Añorga.